A CONTRALUZ: El Secreto de una Mujer
Hoy a la salida de las clases, salí como todos los demás alumnos de la Institución por la puerta principal, ¡claro!, tras haber bajado como siempre las tan cuadradas y perfectas escaleras de Il Zièdew.
Me detuve a unos pasos de aquella entrada, y me encontraba simplemente esperándola pasar. En eso veo a la pequeña hermana de la chica que me ha dejado tan estupefacto y alusinado con su sencilla personalidad. La niña buscaba a su hermana mayor, ya que su padre ya había arribado para recogerla.
Entonces me imaginé que no tardarían en pasar ambas hermanas por aquella puerta de cristal.
En un momento y otro yo voltiaba para asegurarme de en qué momento exacto se acercaba ella, y más tarde pude divisar las figuras de estas dos muchachas. Vi entonces que Bethellez me señaló, mas no con algun dedo, sino con las palabras que le comentaba a su pequeña hermana, la cual me vió fijamente y al pasar por la puerta de cristal, me volvió a ver y pude observar una expresión de cuando uno se da cuenta de algo.
Una expresión como la de “¡Aahh, ya entendí!”, o mejor escrito “¡Conque ese es el chico que te llamó el fín de semana!”
Bien, esta vez no fue mi secreto, sino que esta chica le comentó a su hermana muy tímidamente que yo era el muchacho con quien estuvo Bethellez platicando por teléfono.
Después de esto le comenté a mi amiga Ibis lo acontecido y nos reimos del asunto. Luego nos despedimos, y yo seguí con una sonrisa interna y una alegría que no podía ser sustituída.
A CONTRALUZ: The Secret of the Scarlet Ibis
En plena revisión de exámenes llegó mi gran amiga que acaba de cumplir años ayer.¡Oh, qué será de tí con aquel sueño que tuviste!Realmente quisiera ayudaros, pero, es algo loco.Lo que sucede es que a mi amiga le gusta cierto chico que es un amigo mío, pero resulta que es también compañero de alguien muy especial para mí.No le digan a nadie, así como prometí no decirle a nadie, y como ella ha cumplido al no decirle a nadie de mi secreto sentimental.
DIARIO DE KLAIREBEAUX: The Scarlet Ibis
Buenas tardes. Hoy, es el cumpleaños de una de mis mejores amigas dentro de la Institución: Ibisse (Ibis).Oh, ¡cómo olvidar el momento en que ella se acercó a mí en una hora libre para estudiar Ekimasce en das erst Semester! Sí, desde aquel momento fomentamos una buena amistad y un sentimiento de grato compañerismo y confidencia.Le deseo todo lo mejor a mi gran amiga y que cumpla con todos sus deseos y metas.
DIARIO DE KLAIREBEAUX: Burst in Depression
Hoy después del descanso la amenazante depresión empezó a atacarme de nuevo, pero esta vez se trataba de otro asunto.Sí, de aquel asunto del cual el maestro de matemáticas me empezó a recordar el primer día de este módulo tan estresante.Mi cabeza no pudo contener más estos problemas míos y mi alma se ahogaba en estos momentos tan cóncavos míos.Me sentí muy mal y no pude dejar de pensar en las malísimas consecuencias mías. Soy un idiota.Pero tendré que sobrevivir de esta. Como dicen, todo error siempre termina por pagarse. Y lo malo es que ya lo estoy pagando. Bueno, desénme suerte, y lo mismo les deseo a ustedes. Auf Wiedersehen!
DIARIO DE KLAIREBEAUX: Fool and Lazy
Hoy llegué algo cansado a la preparatoria de Il Zièdew, y hubo un momento en que sonó el tiembre y noté que muchos de mis compañeros y de otros salones empezaban a salir por las puertas de los salones y se retiraban, dejándonos a unos pocos dentro.
Yo estaba demasiado cansado para notar las diferencias, pero malamente no sabía algo. Tras esto veo pasar a mis grandes amigos Ibis y Java (y no recuerdo si iba también mi amigo Dägamos), y les pregunté que a dónde iban y me dicen ambos “Vamos a abajo”, a lo cual les vuelvo a preguntar “¿Por qué?” y me responde mi amiga “¡Porque es el descanso!”.
¡Imagínense! No sabía yo que ya nos encontrábamos en la hora del descanso. Demasiado tonto me encontraba este día. ¿Acaso abrá sido por aquella dosis de una cita con aquella chica? Buena pregunta.
Bien, pues hoy fue el día cuando les comenté a mis amigos cómo me la pasé con ella.
Tuve algunas oportunidades de haberla saludado, pero no pude (no recuerdo si se debía por esta Maldita Timidez o por algun obstáculo). A la salida me encontré con mi compañero Mika del baloncesto y después nos topamos con nuestro grandioso entrenador, el cual nos daba el aviso de que hoy no habría entrenamiento ya que no había asistido su hijo quien nos vigilaría en nuestra estancia en el gimnasio alto de la zona perteneciente aún a la Universidad de Klairebeaux.
¡Fue en ese preciso momento cuando la veo pasar! No pude hacercármele ya que no quería interrumpir a este maestre hombre. Sólo vi que se despedía de unos muchachos alegres y muy agradables. No me quedó mas que esperar para el día siguiente: Martes.
¡Oh!, los martes son mis días favoritos. Sí, definitivamente el día de mañana será un Martes Mágico.
DIARIO DE KLAIREBEAUX: Book's (Love's) Fair
Hoy no pude haber esperado más. Después de la comida realicé la llamada a esta chica con la que había quedado en hablarle acerca de la salida de esta tarde. Al comunicarme ya con ella, me comentó que sí tenía licensia para salir con nosotros a la Feria del Libro. Entonces acordamos en vernos allá alrededor de las cinco de la tarde.
Después de esto me comuniqué con mi compañero Haargues, al cua le reafirmé lo acordado, con lo que también asintió y dijo que sí asistiría al punto de encuentro asignado dentro del edificio del palacio de convenciones populares.
La mujer Laurdes Maar me llevó en su pequeño coche azul marino del cual bajé en la gran acera del palacio al cual debía yo de bajar. Entré por la majestuosa puerta con unos arreglos metálicos y me aproximé lo más oculto de mis sentimientos que me invadían otra y otra vez.
El estómago se me revolvía y la temperatura de mi piel empezaba a bajar, a tal puento en que había momentos en que yo padecía de algun temblor corporal. Pero me alegraba que fueran síntomas de algo bueno, síntomas de un enamoramiento y de esta cita con mis amigos.
Ya entonces me coloqué frente a la tienda donde habíamos acordado los tres, y más tarde llegó el joven Haargues, con quien me saludé gratamente como siempre, y para terminar, unos minutos poco más tarde, llega Ella, tan resplandeciente como siempre.
Nos saludamos nosotros con ella, y fue entonces como comenzó el espectáculo. Anduvimos entre millones de señores y niños, entre estantes y libros, entre palabras y conversaciones; entre Ella y mis amigos yo me encontraba, disfrutando de esta cita.
Cada quien buscó algo de su interés y logramos pasar una tarde larga y muy divertida. Finalizando el encuentro, Haargues tuvo que tomar su comino junto con Janèlle, ya que viven por el mismo rumbo; mientras yo iba a esperar al maestro von Klairebeaux en la esquina de la cuadra de aquel restaurante con una estrella amarilla.
Al llegar a mis aposentos, saqué de la bolsa mis libros que conseguí en esta Feria del Libro, y disfruté de leer un poco de cada uno. Verdaderamente me encantó esta salida con mis amigos, más bien, con Ella.
Espero que algun otro día tengamos la misma oportunidad ambos de salir, y por supuesto, el gusto de hacerlo.
Me despido de ustedes, algo alegre por estos acontecimientos de ráfaga y profundo sentimiento.
DIARIO DE KLAIREBEAUX: Dating
Tras el capítulo de La Amenazante Naturaleza, hoy el clima se encontraba más calmado, pero aún fresco. Asistí hoy a mis clases de Deutsch allá en Klairebeaux, y conviví con mis compañeros y amigos sabatinos. Ya al terminar mis labores en el Sprachenzentrum, mi maestro Hènnard me recogió como habíamos acordado para luego recoger a la niña de Adgrielle de Le Laguère-Dorf para ya así me dejasen en Il Zièdew, donde buscaría yo a esta chica y ellos me esperarían en el gran mercado azul, gris y blanco.
Entré a la Institución, y me dirigí al clásico pasillo donde un conjunto de personas congregadas se divierten entre reyes y peones, alfiles y caballeros. Saludé al maestro Dabven, mi antiguo asesor de Ekimasce. Le pregunté que cómo estaba y me respondió que bien. Le comenté que no había venido mi amigo Javer, a lo cual con una pequeña risa me constestó que llevaba días sin venir.
¡Qué cosas con mi amigo Java!
Jaja.
Luego me dirigí por ahí a los pasillos de la planta de arriba. Esperé por un tiempo, y me encontraba leyendo unos resúmenes de mis acontecimientos más recientes de mi vida tan hermosa, por supuesto, gracias a esta mujer.
Repasaba las líneas de mis sentimientos como si fuese yo a recitarle los versos de una linda poesía a mi dama.
Me dí tiempo para asistir al rústico tocador de los baños del edificio, y me estaba preparando físicamente, más bien, en mi presentación, para esta chica. Luego arribó un pequeño a los baños. Terminando sus labores ahí, se lavó las manos. Le pregunté cuáles eran sus actividades aquí los sábados, y me dijo que él estudiaba aquí inglés. Le pregunté su nivel, y por puro interés de curiosidad, quién era su maestra o maestro. ¡Fue toda una sorpresa para mí al saber que su maestra era ni más ni menos que la chica a quien yo estaba esperando!
El niño se alejaba hacia la puerta y le pregunté cómo le iba, a lo cual me respondió que bien. Fue grato el encontrarme con un alumno de la chica con quien tendría hoy una cita.
Salí luego yo también de este pequeño aposento y me coloqué de nuevo sobre el barandal de las escaleras tan propias de la institución.
Tocó el timbre tan alarmante como doscientas campanas resonando un domingo al medio día en la plaza de un pequeño pueblo, y los jóvenes y niños estudiantes de ahí empezaron a salir de sus salones. Maestros y alumnos andaban todos por los pasillos, y yo me encontraba con más ansias de ver a esta chica.
Por fín la diviso a través de un vidrio que se encontraba a varios pasos frente a mí. Creo que ella pudo haberme divisado también, y noté que bajó un poco la mirada. Después de esto, las columnas nos impidieron esas intersecciones entre nuestros ojos, pero yo al alcanzar de nuevo a ese barandal donde me hallaba minutos antes, ella salía de nuevo a la vista mía, y me logró ver de nuevo.
Nos saludamos y le pregunté que si se dirigía hacia la planta baja, cuya respuesta era obvia al ver que sus pies ya estaban en los primeros escalones de las escaleras tan rectangulares y cuadradas de Il Zièdew. Me respondió, de todos modos, que sí y entonces nos citamos allá abajo.
Ya al llegar a las puertas de Dirección, ella entró a la pequeña cita para entregar su material didáctico y después de haber firmado su término de labor, salimos juntos ya hacia la entrada principal del edificio.
Después de haberla saludado de nuevo, le pregunté cómo le fue. Así comenzó esta conversación tan bella. Después le pregunté que si todavía traía ganas de salir hoy por la tarde, a lo que me respondió que para ella estaría bien, sólo que tendría que checar con sus padres, especialemente con su padre, sobre este asunto.
Siguió este intercambio de palabras y opiniones. Le pedí su teléfono el cual contenía una cifra que realmente amo. Por último, arribaron por ella y nos despedimos, por el momento, ya que hablaríamos más al rato para ver sobre nuestra cita de hoy.
Al irse ella, no me quedó mas que buscar a mi amigo Haargues. Lo encontré arriba, y le pedí su teléfono también para más tarde hablarle también.
De cualquier modo él también ya se retiraba y aprovechamos para salir ambos del área y encaminarnos hacia aquel mercado gigantesco de colores azul, gris y blanco (por lo menos así son los colores del logotipo).
Nos fuimos platicando de cosas, y finalmente llegamos al sitio donde el maestro von Klairebeaux y la pequeña Adgrielle se encontraban. Nos despedimos respetuosamente como amigos, y cada quien tomó su rumbo, como siempre sucede.
Hoy no paré de esperar a llamar a esta dama en la tarde.
DIARIO DE KLAIREBEAUX: Alone down the Storm
Tras la tormenta de anoche los rastros de lluvias fueron notables por toda la ciudad y sus alrededores. La amenazante naturaleza afectó además de la tan ya asediada zona metropolitana de Monterrey, a los alumnos de mi estimada institución Zièdew.
En la mañana mi maestro Hènnard von Klairebeaux nos despertó a mí y a Adgrielle, pero luego tras su poca insistencia en esa acción, ambos logramos caer de nuevos en nuestras cobijas y almohadas.
Pasó un rato y Adgrielle quería que viésemos la televisión, y después de su tan molesto empeño en ello, acepté. Ella tomó, clásicamente, el control y no me dejó elegir (como siempre) el canal que ver. Jajaja, aunque no faltaron mis amenazas de <<¡Si no le ponéis en ese canal me vuelvo a dormir!>>, y así fue como ella en algunos momentos cedió.
Duré no más de una hora y fui a mi aposento de nuevo sobre la cama. Desperté hasta las once de la mañana y mis ganas de cumplir asuntos pendientes con ciertas personas me provocaron ganas de salir hacia el exterior, sin importar las condiciones del clima ni las carreteras.
La señora Laurdes Maar me lo prohibió y yo permanecía en mi idea de salir fuera. Me convenció, pero mis atrevimientos permanecían en mi interior. Tuve que guardarlos.
Me quedé en mi casa y seguí mi tan encerrada vida. Más tarde usé la maravillosa herramienta de comunicación electrónica por computadoras y programas: el Mensajero Instantáneo. Me comuniqué con unos cuantos compañeros, entre ellos Dägamos, quien sí había asistido a la institución.
Mi mayor pregunta fue saber si él había visto a aquella estrella brillante de la mañana que me había hecho la idea de viajar sin importar las condiciones del clima. Me comentó haberla visto, pero luego ellos tomaron sus caminos distintos.Entonces, hé allí donde nuestra conversación fluye acerca del temas de dos chicas que nos traen como maremotos y torbellinos: Ella y su "A".¡Guau! Amo hablar de mis pasiones, pero más cuando se trata de una chica; me siento sumamente emocionado al hacerlo. Duramos unos largos minutos en estos temas tan especiales y profundos. Nos despedimos y luego me retiré de estas herramientas ya mencionadas.Salí al parque y mis pensamientos la perseguían. Dribles, ella. Tiros, ellla. Rebotes, ella. Ganchos, ella. Coladas, ella. Y al finalizar mis proezas atléticas, anduve por una de las dos calles adyacentes al gran parque de Les Tourelles.De hecho, fueron tan profundos mis pensamientos, ¡que ni cuenta me dí que me encontraba caminando!¡Imagínense!Bueno, pobre de mi mente.¡¿Qué puedo hacer?!
DIARIO DE KLAIREBEAUX: The Invitation
Hoy era un día que se encontraba en plena temporada de algo: La Feria del Libro. Era una grandiosa oportunidad para asistir y conseguir algun libro interesante. Pero también era una maravillosa oportunidad para salir con esta chica.
Hoy en el descanso iba yo tan decidido, era hoy, cuando debía de proponer esta invitación a la muchacha de salir.
Estaba esperando el momento apropiado. Se acercaba el final del descanso y la veo venir subir por las escaleras cuadradas de Il Zièdew. ¡Justamente el lugar y tiempo apropiados!
Le saludé con mucho gusto y empecé con preguntas sencillas de cómo estáis o cómo os encontráis, y de repente pasaron algunas antiguas compañeras en conjunto y una me gritó “¡Kardinard, vos traéis el mismo calzado que aquel otro garzón!” a lo cual respondí con un sí, y la chica y yo nos reímos de lo acontecido.
Luego, ya le pregunté qué iba a hacer mañana. Ella, tan graciosamente, no recordaba qué día era mañana, y le recordé que sería viernes. Me respondió que nada en especial, y llegó la propuesta a mis labios.
Le comenté que mi amigo Haargues y yo ya teníamos planeado ir en aquella fecha a la Feria del Libro, pero le pregunté que si le interesaba asistir ella también. Me respondió que sí con mucho gusto. Le comenté entonces que mañana hablaríamos a la hora del descanso más a detalle de ello y nos despedimos muy efusivamente.
Luego, triunfante y felíz, me acerqué a mis amigos, que habiéndome visto en mi hazaña, me estaban esperando pasos atras. Me felicitaron lo cual me hizo sentir grato, y seguido a esto, no pude dejar de pensar en el día que vendría.
DIARIO DE KLAIREBEAUX: Wednesday's Miracle
Saben, hoy al despertar pensé que éste sería todavía un día demasiado aburrido, deprimido y malo. No pude olvidar a esta chica que me atrapaba en mis propios pensamientos y mis ganas de verla eran enormes.
Saben, hoy al llegar a la preparatoria, no podía aguantar más. Durante la clase de Computación, me la pasé aburrido, pero luego ya en la hora de English Reading recordé que debía de imprimir las hojas que conformarían las hojas del legajo de la clase de English Writing.Me dirigí hacia la maestra Dávila y le pedí licencia para salir e ir a la biblioteca, a lo cual, gracias a toda su magnífica benevolencia, asintió de gratísima manera y salí alegre y bajé por las tan famosas escaleras tan cuadradas de esta institución.
Fui a Dirección primeramente para pagar las impresiones que debía pagar. Después del acto ya me dirigí finalmente a la biblioteca. Saludé a Eleurdes, la encargada de la biblioteca. Me anoté seguidamente sobre el libro donde se guardan las memorias con los nombres de los visitantes de esta tan asediada instalación llena de libros, información y consultas.
Tomé una computadora, y comencé a ver mis archivos. No pasaron más de cinco minutos y repentinamente, arriba Ella a la escena. Su fulgor estelar único me hizo felíz, y las suaves sílabas se unían con cada movimiento de sus dulces labios para pronunciar sus palabras. Nos saludó a Eleurdes y a mí, lo cual me hizo sentir fabuloso.
Le pregunté que si su equipo ya había terminado de grabar su trabajo de computación, y me respodió que sí. Le pregunté de qué trataba entonces su video, y me dijo que era sobre la materia de Psicopedagogía. Luego tomó una computadora, y fue para mi gusto la computadora que estaba a lado de la mía.
Platicamos un poco sentados, y ya se acercaba la hora de imprimir. Eran demasiadas las hojas que se tenían que imprimir. Me paré y le indiqué a la señorita encargada del área qué archivos eran los que se tenían que abrir para imprimir. Había olvidado mi papelito comprobante de haber pagado las impresiones y me dirigí hacia la mesa donde se encontraba la computadora.
Al querer agarrar el pequeño papel cercano al ratón de la computadora de a lado, ¡casi tocaba la mano de esta chica! ¡Oh, fue un momento tierno el haber tocado aunque fuese un poco la mano de este linda niña!
Le procuré una humilde disculpa que por dentro me hallaba profundamente con regocijo. Luego ya mandé a imprimir las hojas faltantes y las comparé con las que ya tenía. Me volví a sentar en la silla frente a mi computadora, y quise hacer tiempo para poder apreciar a esta chica un tiempo más.El timbre de cambio de hora ya había sonado, y me sentía algo apurado, pero más apurado por ser lento y convivir con esta muchachita. Empezaron a llegar algunos compañeros a la sala de la biblioteca y me lamentaba el haber dejado a mis compañeros sin el poder tener una licencia oficial para poder salir al baño o a cualquier lado, y más me preocupaba el haberme tardado toda un clase y minutos más en la biblioteca, pero el trabajo me pedía permancer más tiempo.
Ya era hora de partir, y me despedí de ambas la chica y la administradora de la biblioteca. Ya al arribar al salón, se encontraba la maestra Claudia Esparza. Entré y le comenté a la maestra que qué podía hacer yo con la licencia de la anterior maestra, a lo cual me respondió que tratara de buscarla o sino, que se la entregase al prefecto.
Me dí a buscarla, pero ya había marchado y le pedí al señor de prefectura que si me hacía el favor de entregársela a la señora Dávila cuando llegase. Ya al llegar al salón, me puse al corriente del trabajo de la clase.
Al tocar el timbre de salida al descanso, busqué a mis fieles amigos para conversar en esos momentos breves. ¿Sabéis? Pudimos divisar a la jovencita de la mañana la cual me había realmente subido los ánimos del día, que pudo sonreírme de nuevo en esos momentos.
La vimos que iba de compañero en compañero pidiéndoles el potencial de hidrógeno de su boca para, me imagino yo, un trabajo. Le pregunté acerca de ello, y sí, era para un trabajo como pensaba. Sonrío y siguió su rutina.
Era tiempo de entrar a los salones, y mis amigos querían irse. Asentí, ya que me era suficiente con el haberla visto.
A veces hay personas que realmente nos hacen cambiar y sentir de cierta manera. Ella, con sus sonrisa, con su espíritu y su persona, me hacen sentir de manera diferente y bonita.
DIARIO DE KLAIREBEAUX: Gray and Blue
Este día es martes y por lo que yo creí al principio del día era que hoy iba a ser un Martes Mágico más. Pero, a veces las cosas no suceden como nosotros esperamos y tenemos que aguantar vara. Estos fueron mis sucesos.
Las clases antes del descanso acabaron y busqué a mis compañeros Java e Ibisse para comentarles que no me esperaran, ya que me iba a encontrar en la junta del Zièdew Zeitung. Ellos asintieron y me dirigí ahora hacia el punto de reunión.
La editora Enan nos entregó nuestras nuevas tareas, y la mía resultó ser acerca de la Feria de la Ciencia y Tecnología por el CONACYT. Al término de la junta yo y mi buen amigo y compañero del periódico Haargues bajamos por las mismas escaleras tan rectangulares y enormes de la escuela hasta llegar al anuncio pegado en una columna para avisos.
Allí encontramos el aviso del CONACYT, el cual debo ser sincero al decir que este anuncio carecía de muchísima clara y buena información. Luego acompañé a mi compañero a la biblioteca y no tuve más tiempo para mí. Dejé a mis amigos Java, Dägamos e Ibis solos y me la pasé totalmente aburrido.
El día escolar terminaba y nada me había hecho felíz este día.
Hoy no pude ver aquel par de satélites bellos y magníficos de esa chica.
Seguido a esto tuve mi práctica de básquetbol la cual no tuvo ningun atractivo para mí a pesar que este deporte es mi pasión. Hoy definitivamente no fue uno de esos Martes Mágicos.
ROMANCES ESTELARES: Just for a Moment
Pocos destellos hubieron esta mañana. Sin embargo, aunque a lo lejos hayan brillado las estrellas, mis errantes ojos percibieron aquella voz tierna y femenina.
Sólo dos momentos únicos, y ya.
Nada más, hasta la próxima vez.
DIARIO DE KLAIREBEAUX: Sólo Pensando en Tí
Hoy asistí a mis cursos de Deutsch. Llegué un poco tarde, pero no tanto para perderme de las explicaciones del profesor Rikau Izcoz. El maestro me dijo <<Hènnard! Wie geht es dir?>>, a lo cual respondí <<Gut! Sehr gut!>>.Tras sus breves explicaciones me preguntó <<Wie spät ist es?>>. Luego voltié a mi muñeca y pude darme cuenta de que no portaba mi reloj. ¡¿Dónde rayos se encontraba?! Buena pregunta que me hizo mi maestro. No supe responder, por lo tanto él lo resolvió mediante preguntándole a otra persona.Hoy eran mis exámenes escritos y orales de alemán, por lo tanto teníamos todos que repasar los temas previamente vistos. Comenzamos con una dinámica por equipos donde las conversaciones giraban a las presentaciones de cada quien.Cada integrante tenía un personaje ficticio, y yo, por haber llegado tarde, tuve que escoger entre una francesa y otra mujer. Por supuesto elegí ser la francesa. ¡Jajajaja!Después de esto seguimos repasando y después tocó el examen escrito. ¡Más facil que la prueba anterior, Lehrer!Salimos al descanso y todos comimos. Al regreso siguió el tan esperado examen oral, donde los jueces serían los maestres Rikau, Emilia, por cierto muy guapa la mujer; y otro gentilhombre. Entre ellos escogieron a la primera pareja que pasaría a presentarse. Resultamos ser Lethèsse y yo.Durante el transcurso de nuestro examen cometí unos pocos errores, como el haber confundido los verbos leben y lieben, y el no haber hablado fuerte, para que se me entendiera mejor.Al ser los primeros en haber hecho el examen, nos dieron la salida primero. Esta chica llamó a sus padres por celular para que llegasen ya por ella, mientras yo decidí dar un largo paseo por la Universidad de Klairebeaux. Así fue. Me despedí de algunos compañeros y emprendí mi caminata.Llegué hasta la Facultad de Ekismasce, donde probablemente con todo gusto estudiaré los siguientes cuatro años y medio. Visité las instalaciones y vi que los laboratorios contaban con unos tanques especiales de Hidrógeno, Aire y Nitrógeno. ¡Guau! ¡Qué equipos!Visité también la biblioteca donde me entretuve como quince o más minutos leyendo unos libros de Ingeniería Química en inglés.Supe después que las doce con treinta se acercaban y salí de aquellos grandiosos y majestuosos edificios. Me dirigí luego a la Librería Universitaria tras no poder hayar la Biblioteca. Quise buscar el libro que había visto hace una semana cuando con mi maestro von Klairebeaux y Adgrielle pude ver: Werther, de Johann Wolfgang Goethe.No lo pude encontrar en la edición que quería pero sí en otra. Lamentablemente, como también para el joven Werther, no traía dinero suficiente y me tuve que retirar. Luego me encaminé de nuevo al Centro de Idiomas, esperando a que el maestro llegara temprano por mí, ya que quería ir a Zièdew para ver si mi amigo Java y yo nos juntaríamos para repasar Physik, y para tener la bella oportunidad de apreciar a alguien allá en esa institución.Malamente el hombre llegó tardísimo por mí y mi amigo Java ya no podría recibirme a esas horas para practicar Física. Por lo tanto, no podría ver hoy a Ella.Sólo el pensar en ella era mi consuelo.
DIARIO DE KLAIREBEAUX: Una Visita a Le Laguère-Dorf
Tras aquel romántico y breve, pero eterno en mi corazón, momento, ella se retiró. Luego en el mismo instante sale del edificio de Zièdew mi gran amigo Java von Valko. Tal como si el destino lo hubiese puesto para mí para no quedarme solo.Le comenté mis dichas.¡Qué alegría!Luego compramos unas cosas para combatir nuestra profunda hambre. Luego tras esta mi grata compañía, me tuve que dirigir hacia donde debía: Al palacio de Le Laguère-Dorf, donde me encontraría con la señora Mardes Laurdes y su tan inquieta hija Adgrielle.Me encaminé allá. Salí de las instalaciones de Zièdew y por fín me acercaba más y más al palacio. Divisé a algunos jóvenes compañeros de mi propia institución. Sólo vi que se estaban riendo y comprando unos platillos en un pequeño carro de comida.Entré por una de las puertas laterales de la fortaleza donde nadie se tomaría la molestía de revisarme, ya que yo no pertenezco a esta otra institución. Al pasar la puerta no pude evitar tal sonrisa de satisfacción.Llegué al frente de la plaza y me puse en búsqueda de estas personas. Vi a algunas compañeras de mi escuela. Luego, fue ahí donde hallé a este par de mujeres.Pero en el mismo instante una voz antigua y conocida me llama <<¡Hènnard!>>. Voltié y era nada más ni nada menos que Rämonde Hoss von Luka: gran compañero de mi antigua escuela y buen amigo.Nos saludamos y después de tan breve y maravilloso encuentro nos despedimos y cada quien tomó su curso. Me acerqué a la señora que ha tenido el favor de darme atenciones y su hogar, además de su cariño; y a la niña que me ha entretenido y querido, aunque algunas veces no puedo dudar que nos hemos odiado.Fui a una pequeña fonda por comida y mis pensamientos no pudieron abandonar a la muchacha con la que minutos previamente había conversado. Ella, Bethèllez, no me dejó pensar en otra cosa mas que en ella.Terminé de comer y la señora Laurdes y yo tuvimos que esperar a que Adgrielle von Lauterbatch terminara un examen el cual lo tenía que presentar hoy y no mañana sábado debido a razones por parte de su otra escuela.
ROMANCES ESTELARES: Eclipsándome
Por fín ocurrió el eclipse. Ella, frente a mí, su tierna sonrisa y sus estelares ojos, una conversación fugaz y su brillo eterno. Todo mi universo estaba en ella. Mi interior explotaba mientras sus dos hollos negros de sus lindos ojos me comían.
EL ESCRITORIO DEL GNOMO: Descubriendo Estelas
Hoy pude divisar una constelación nueva y bella.Pude darme cuenta de que era solamente ellala mujer que brillaba en ese momento. Estrellaluminosa que cambió mi rumbo de dirección.Sonrisas y gestos tímidos de tributo os doy,viajando desde mis pasadas ilusiones hasta hoy,retratándoos en cada lugar a donde voy,mi mente no puede apartese de vos.Vos, mi estela brillante, no olvidéisque tenéis un observador que os esperacada día más en sus sueños.
ROMANCES ESTELARES: La Primera Intersección
Nunca me imaginé experimentar aquellas tímidas y lindas miradas con esta chica. Verla sonreír me daba alegría, y saber que me observaba era la gloria.
DIARIO DE KLAIREBEAUX: Tell me more, tell me more... I wanna know about you
Lo hice. Se los dije. Desorganizadamente, pero lo hize. Hoy les pude explicar a mis compañeros lo sucedido previamente. Vi que estaban sorprendidos por lo tanto que me había sucedido, y a mi compañera Ibisse vaya que le encantó la noticia. Fue muy alegre para mí.Jajajaja, desde la Tragedia de las Fotografías que no les platicaba algo personal a mis amigos.Pero querían indagar ellos quién era esa persona que me había hecho sentir así.Solamente le describí a Ibisse que era aquella, la de ojitos bonitos, de una sonrisa así y demás. Ella sabía algo sobre ella. ¡Claro! Gracias a mí.Luego subimos a los salones, ya que el descanso estaba por acabarse. Seguíamos pensando en lo mío, y repentinamente, ella.¿Sólo yo pude ver aquella constelación?Todo fue tan rápido como una estrella fugaz. Saben, fue tanta la conversación sobre ella que casi me quedo fuera del salón si no hubiese observado que el maestro ya se hallaba dentro del salón escibiendo en el pizarrón.¡Vaya suerte que tuve para que no me haya visto mientras él estaba de espaldas!Eso sí que fue Magia.(32)Terminaron las clases. Seguía mi hora de orientación, por lo que me tuve que despedir de mis amigos después de la una con diez minutos.Llegué al salón, y como siempre, fui el último en salir del salón. Después bajé las escaleras tan cuadradras y no de caracol como las del castillo de Eklissedimmer. Al bajar, me encontré con este famoso viajero de blogs, y necesitaban él y varios compañeros ayuda en un video, a lo cual les ayudé.Terminamos y no tardaron en pasar por mí.
DIARIO DE KLAIREBEAUX: Un Martes sin Estrellas
Hoy martes sentía que algo no podía ser contenido más en mi alma. Necesitaba sacarlo al viento y hacerlo saber.Busqué durante la entrada a uno de mis tres grandiosos amigos. Encontré a Dägamos y le dije que tenía que confesarles algo que estaba pasando conmigo. Se rió un poco y dijo que estaba bien, que en el descanso el iría a buscar a Ibisse y Javer.Llegué a mi salón y las clases comenzaron. Siguió el descanso y Hènny y yo tuvimos que dirigirnos hacia la junta del periódico. ¡Vaya sorpresa! No hubo junta, ya que por lo que alcancé a indagar, no habían asistido a clases los de quinto semestre, quienes son una mayoría en el diario de Zièdew. Por lo menos las tareas ya estaban publicadas en la página de internet del periódico, y por lo tanto no había nada más que hablar.Pero en lugar de ir con mis amigos, fui al salón, ya que debía de terminar un trabajo de español. ¿Pero saben?, tuve la suerte de que ellos me fueran a buscar con buen interés de amigos.Les comenté lo más rápido posible mis situaciones internas ya que el tiempo del descanso se estaba agotando. No lograron entender todo el entorno de lo que les platiqué ya que mi boca no paraba de pronunciar con bastante ánimo estos acontecimientos.Después de esto todos tuvieron que irse a sus salones.Pasaron las clases y hoy tenía que hablar con mis compañeros del baloncesto para ver cómo nos iríamos al gimnasio. Acordamos que Pako nos llevaría en su carro. Y así fue. Solamente que teníamos que dejar nuestras mochilas en Zièdew.Al pasar la puerte de vidrio alcancé a ver a aquella persona que había descubierto uno de mis más grandes secretos. Le llamé y le comenté que no se lo dijese a nadie. Él dijo que estaría bien. Le pregunté que qué hacían, y me dijo que se habían quedado él y unos compañeros a grabar algo para un proyecto.Toda este pequeña conversación logró entretenerme lo suficiente para casi no alcanzar a Pako y a los demás en su auto.¿Se imaginan esto? ¡Iban siete personas en un carrito (en un Tsuru)!¡Siete! Y faltaba el Octavo Pasajero: Yo, no Alien.¡Jajaja!¿Saben cómo le hicimos para que cupiese su servidor?¡Por supuesto!Con Magia.Me tuve que colocar horizontalmente sobre las piernes de dos de mis compañeros. ¡Qué flexible de mi parte! Jajajaja.Finalmente llegamos todos aplastados al tan esperado gimnasio, y entrenamos arduamente este día.
SUEÑOS DE ANTAÑO: Apuros Escolares
¡Este sueño fue muy desastroso!Pero bien, os lo contaré.Yo tenía que dar una clase para español, pero al salir de la escuela no tuve ninguna oportunidad de estar en mi casa, ya que habían problemas y cosas pendientes entre la familia. Nunca llegué a la casa y traía la misma ropa.¡Imagínense!Traía los mismos cortos (shorts para los acostumbrados) verdes de franjas blancas de aquella escuela bilingüe con las iniciales SP; una playera común y corriente de las que uso para andar en mi casa y dormir.Ya eran las seis de la mañana cuando entonces nos teníamos que dirigir hacia la preparatoria de Zièdew. Así fue.Llegué a la escuela muy desesperado y nervioso. No sabía qué hacer. No llevaba nada preparado para mi clase de español y mis amigos ya estaban llegando a la institución. Todos se me quedaban viendo y me preguntaban que por qué estaba vestido así.Luego las clases comenzaron y todos nosotros tuvimos que entrar al salón de clases.Tras esto acontecido, la maestra arriba al salón, y yo mientras tanto allá afuera del aula, no sabía qué hacer. Finalmente me decidí aguantarme las vergüenzas que pasé ante todos y me arrodillé frente a la maestra. Le pedí que me diera otra oportunidad para dar mi clase otro día y no recuerdo qué me respondió.¡Oh, malditos sueños desastrosos que tengo, amigos!
DIARIO DE KLAIREBEAUX: Mi Exilio Interno
Buenas noches compañeros.Les diré algunos gustos y creencias que tengo por algunas cosas peculiares.Primero, creo mucho (o pienso, al menos) en la dualidad de las cosas.Todos tenemos esos lados positivos y negativos. También en que las personas con distintas (opuestas) personalidades se atraen. En que tenemos dos caras (o personalidades) que nos hacen únicos.Pero muchos sólo dejamos a la vista una de esas caras, sin permitirles a los demás conocer nuestra interioridad, nuestra verdadera, o más profunda, realidad.Es esto lo que me sucede. Desde siempre.Es muy difícil que yo les haga el honor de revelarles qué me gusta, quién me gusta, a dónde me gusta ir, con quiénes me gusta estar, cuáles son mis sueños, de mostrarles mis dibujos.Y esto lo podemos ver mucho en los clásicos superhéroes con máscara.Y uno de ellos que más me ha impactado ha sido Batman.Desde sus películas hasta sus caricaturas, pasando por sus juguetes, hasta el soundtrack de Batman Forever con Seal.¡Cómo olvidar aquella escena donde Batman llega a la casa de la hermosa reportera de la cual se enamora (con la actuación de Nicole Kidman)!Entra por el enorme y clásicamente romántico balcón.Ella, totalmente desnuda (supuestamente), protegida por una sencilla y exótica sábana, se da cuenta del acto. Recibe al héroe, y no recuerdo si se besan. ¡Pero qué bella escena!No recuerdo nítidamente lo que conversaron, a excepción del mensaje que capté al final del diálogo.La mujer de los cabellos dorados le dice a este hombre nocturno que ya estaba más enamorada de otro hombre.¡Por supuesto! Se refería al mismo Bruce Wayne (Batman)!El Hombre Murciélago se da vuelta, y en ese instante, hace una mueca de una sonrisa de satisfacción personal con un aire interno. Ella logró enamorarse de dos seres iguales: Bruce Wayne y Batman.Espero que ustedes sean de los pocos que me conozcan profundamente, y que llegen a ese fondo oculto mío.Lo que sí les puedo decir, es que me gustan, y me han fascinado demasiado los Exilios.Saber cómo un grupo o una sola persona escapa, allende a los límites geográficos y las persecusiones, y encuentra poco a poco la tierra de la libertad, de la soledad y de las ilusiones.Me gusta ser de esas personas que escapan, huyen, y se esconden, ya sea de los problemas, de las amenazas; pero malamente, de las glorias, de los amoríos, y del triunfo.Por esto, el Oráculo del Alba es uno de mis escondites favoritos, y creo que vosotros lo habéis descubierto.Danke schön!
A CONTRALUZ: El Descubrimiento
Salí de clases, algo desesperado y débil. Necesitaba una buena dosis de compañiía y amistad. Me encontré con mi buenísimo amigo Java von Valko, con quien me sentí gratamente. Pero luego se fue, y como varias veces, solamente solo quedé.Supuestamente hoy iba a haber entrenamiento de básquetbol, pero nuestro entrenador nos había comentado previamente a mí y a Nathan que se iba a cancelar por el día de hoy, debido a que casi nadie traía ropa y no todos han pagado allá en el gimnasio.Tras mi interna depresión y mis dolores de cabeza, al sentirme realmente solo sin nadie con quien platicar, sin nadie con quien intercambiar sonrisas ni miradas, me alejé mentalmente de todo mundo sin hacerlo físicamente.Sólo podía ver el horizonte pero mi mente veía otras cosas. Pensamientos como ¡Kardinard, sois un estúpido!, ¡Maldita sea!, y entre otras, invadían mi cabeza y no salían de ahí.Volví a sentir ese temblor en mi cuerpo: sentía como se movían frágilmente mis brazos, cómo se erizaban algunos de mis vellos de éstos, y cómo mi estómago se revolvía y me daba una total inseguridad en mi persona. Cualquier cosa me haría perder el temple y convertirme más voluble.Fue en ese momento, en que dos personas sobresalieron de un pequeño grupito. Eran ni más ni menos que aquella chica, y un gran amigo con el cual he fomentado una buena amistad rápidamente. De repente esta muchacha se acercó al joven para escuchar algo.¡Este amigo descubrió mi secreto! Este Oráculo del Alba.¿Acaso fueron en vano mis intentos de guardar este hermoso lugar en silencio, a contraluz?Ahora ella puede saber quien es esa persona que escribe.¿Qué hago?Los nervios me atacaron de nuevo. La jovencita ahora sabe un poco de mí. Por un lado me da gusto; pero por otro, como ya lo he mencionado, me da timidez.No paré de temblar y la comida no me entraba como antes. Quiero decir, no tenía tanta hambre.¿Acaso es esto...?
DIARIO DE KLAIREBEAUX: Un Segundo Módulo, Una Segunda Oportunidad
Hoy, empezó el segundo módulo, y como siempre, una oportunidad más de sobresalir. Durante la mañana llegué y saludé a mis fieles amigos de Java, Ibis y Dägamos. Platicamos de cómo nos imaginaríamos nuestras clases nuevas, nuestros maestros, y cosas al respecto.Bien, las clases empezaron y todos asistieron a sus salones correspondientes. Yo entré al mío (307), mientras mi amigo alto, robusto y gracioso; y mi amiga velada, con quien he compartido grandes secretos y comentarios, entraron al 308. Y nuestro compañero Dägamos se dirigió a su alejado lugar de procedencia: el 305.Mi primera hora fue de Computer Technology, después la de Communicative English o Reading, como sea, y me tocó una de las maestras que yo deseaba, la maestra Dávila Longoria, por cierto muy guapa. Recuerdo que ella fue quien me ofreció ayuda en la hora del examen del TOEFL, el cual realmente me cayó duro, pero me agradó muchísimo la benevolencia de este mujer en ese día tan lejano ya.Como tercera y cuarta clase tuvimos la de Writing, o Academic English con otra de mis maestras deseadas (de hecho, una de los dos únicas deseadas), la maestra Esparza, quien nos dió (al 208) clases de cursos propedéuticos antes del segundo semestre de preparatoria, en vísperas de haber descubierto a alguien tan especial en Zièdew.Después de esto, siguió el tan glorioso descanso. Durante éste me congrego con mis grandes amigos, a quienes siempre los comparo como una majestuosa fortaleza que me protege de cualquier golpe, insulto o amenaza. Solemos muchas veces estár en uno de nuestros lugares más tranquilos: en las ventanas de la pared trasera del edificio.Luego de cuarenta minutos de plática, escuchar nuestras historias, esperar a que todos hayan comprado su comida, y estar juntos, nos tenemos que separar de nuevo para volver a nuestros aposentos escolares.De ahí siguió la clase de Español con el maestro Cordero, el cual por su destacada altura se podría confundir con uno de nosotros y eso le da la gran estrategia de que si uno de nosotros los alumnos lo confunde éste le podría cerrar la puerta y no permitirle entrar a la clase.Y por último, tal vez la más tediosa, o la más tranquila, o la más enérgica clase: Mathematics, con el cómico profesor Chora Ramos. Debo de aclarar de que aparenta ser lo que es: muy gracioso, aunque no aparenta lo que es de inteligente y serio.Pero saben, ocurrió la maldita ocasión en que el maestro tocó el tema de reprobaciones y materias pendientes, y eso me trajo a la mente los malos momentos que pasé con la materia de Ciencias Sociales. Aún no sé si la dejé en die zweite Gelegenheit, lo cual trajo un nerviosismo feo que no sentí desde el viernes, cuando la maestra nos pidió que le escribiéramos cómo nos definíamos y qué calificación deseabamos por nuestra cuenta. Yo la verdad, les soy sincero, no le quise pedir nada a nadie, y por lo tanto, ya se imaginarán más o menos lo que le escribí, a pesar de saber que las cosas no iban a salir bien.Aquella vez mis propios ojos temblaban y padecían terremotos, querían romperse y mis labios erán unos fanáticos émulos de estos síntomas de depresión. No logré sentirme tan tranquilo al salir de clases. Pero mis sentimientos los oculté mientras todo mundo se encontraba felíz platicando de sus clases y sus anécdotas nuevas.