DIARIO DE KLAIREBEAUX: Sólo Pensando en Tí
Hoy asistí a mis cursos de Deutsch. Llegué un poco tarde, pero no tanto para perderme de las explicaciones del profesor Rikau Izcoz. El maestro me dijo <<Hènnard! Wie geht es dir?>>, a lo cual respondí <<Gut! Sehr gut!>>.
Tras sus breves explicaciones me preguntó <<Wie spät ist es?>>. Luego voltié a mi muñeca y pude darme cuenta de que no portaba mi reloj. ¡¿Dónde rayos se encontraba?! Buena pregunta que me hizo mi maestro. No supe responder, por lo tanto él lo resolvió mediante preguntándole a otra persona.
Hoy eran mis exámenes escritos y orales de alemán, por lo tanto teníamos todos que repasar los temas previamente vistos. Comenzamos con una dinámica por equipos donde las conversaciones giraban a las presentaciones de cada quien.
Cada integrante tenía un personaje ficticio, y yo, por haber llegado tarde, tuve que escoger entre una francesa y otra mujer. Por supuesto elegí ser la francesa. ¡Jajajaja!
Después de esto seguimos repasando y después tocó el examen escrito. ¡Más facil que la prueba anterior, Lehrer!
Salimos al descanso y todos comimos. Al regreso siguió el tan esperado examen oral, donde los jueces serían los maestres Rikau, Emilia, por cierto muy guapa la mujer; y otro gentilhombre. Entre ellos escogieron a la primera pareja que pasaría a presentarse. Resultamos ser Lethèsse y yo.
Durante el transcurso de nuestro examen cometí unos pocos errores, como el haber confundido los verbos leben y lieben, y el no haber hablado fuerte, para que se me entendiera mejor.
Al ser los primeros en haber hecho el examen, nos dieron la salida primero. Esta chica llamó a sus padres por celular para que llegasen ya por ella, mientras yo decidí dar un largo paseo por la Universidad de Klairebeaux. Así fue. Me despedí de algunos compañeros y emprendí mi caminata.
Llegué hasta la Facultad de Ekismasce, donde probablemente con todo gusto estudiaré los siguientes cuatro años y medio. Visité las instalaciones y vi que los laboratorios contaban con unos tanques especiales de Hidrógeno, Aire y Nitrógeno. ¡Guau! ¡Qué equipos!
Visité también la biblioteca donde me entretuve como quince o más minutos leyendo unos libros de Ingeniería Química en inglés.
Supe después que las doce con treinta se acercaban y salí de aquellos grandiosos y majestuosos edificios. Me dirigí luego a la Librería Universitaria tras no poder hayar la Biblioteca. Quise buscar el libro que había visto hace una semana cuando con mi maestro von Klairebeaux y Adgrielle pude ver: Werther, de Johann Wolfgang Goethe.
No lo pude encontrar en la edición que quería pero sí en otra. Lamentablemente, como también para el joven Werther, no traía dinero suficiente y me tuve que retirar. Luego me encaminé de nuevo al Centro de Idiomas, esperando a que el maestro llegara temprano por mí, ya que quería ir a Zièdew para ver si mi amigo Java y yo nos juntaríamos para repasar Physik, y para tener la bella oportunidad de apreciar a alguien allá en esa institución.
Malamente el hombre llegó tardísimo por mí y mi amigo Java ya no podría recibirme a esas horas para practicar Física. Por lo tanto, no podría ver hoy a Ella.
Sólo el pensar en ella era mi consuelo.

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