Freitag, Januar 27, 2006

NOTAS DE GNAMÜNGE: ¡Gracias a Dios es Viernes!

Durante la madrugada de hoy, alrededor de la una y dos de la mañana me encontraba yo despierto haciendo mi tarea de mi materia favorita (Ekimasce), debido a que en la tarde del día anterior (jueves) llegué cansado a mi hogar y había decidido dormir.

Llegaron las cinco de la mañana y ya me encontraba en la regadera tomando mi baño matutino, el cual en parte me despertaba y abría un poco más los ojos ante el alba de este reciente día. Salí, me cambié, alisté algunas de mis cosas, y bajé a la sala y prendí el televisor, no sabía qué ver y me decidí por ver los canales, tan de antaño para mí, infantiles, como el Cartoon Network, Nickelodeon, pero nada mejor que Disney Channel por la mañana.

¡No! No hay nada mejor que ello. ¿Saben? Yo admiro a todas esas personas que trabajan y dan su corazón para los niños, los seres más bellos y humildes de nuestro ciclo de la vida. Es este uno de los trabajos más delicados que existen, y a la vez tan tiernos. Yo a veces quisiera trabajar así para los niños, mostrarles las maravillas que nos rodean y llenarme de alegría al verme reflejado en aquellos ojitos tan vivos y brillantes.

Entonces comenzaba el siguiente programa que era el Disney Clubhouse, con unos jóvenes tan agradables y sencillos. Me encantan este tipo de personas. Luego, anunciaron la siguiente caricatura, la cual era una máxima sorpresa para mí: Las Nuevas Aventuras de Winnie Pooh.




















¿Las recuerdan? Yo las seguía viendo cuando tenía como siete o seis años. De hecho, uno de mis peluches que con tanto orgullo, respeto y alegría guardo es mi osito amarillo con su camisetita roja con las letras “PUH”, el cual goza de la gran dicha de estar a lado mío todas las noches en mi angosta cama.

Después de esto llega la niña Adgrielle tratando de maldecir a estas caricaturas tan bonitas que me recordaban mis dulces días de infancia, y cambióle a su canal preferido de videos. ¡Detesto el punk! Minutos después el maestro Hènnard nos apresuraba para ya salir hacia la institución y llegar temprano.