Dienstag, Januar 31, 2006

ENTRE ENTE Y MENTE: Mi Temperamento

Suelo estresarme demasiado, y a veces me enojo con facilidad, sobre todo con quienes me conocen demasiado, como el maestro Hènnard, la señora Laurdes Maar, la niña de Adgrielle y algunos amigos cercanos a mí.

Nunca traten de faltarme el respeto si ustedes son ajenos a mí; y si son algo cercanos como las personas mencionadas anteriormente, tampoco lo hagan; de hecho, con menor razón.


Hoy Adgrielle y yo discutimos. Como normalmente lo hacemos, pero me aborrece y duele cada vez que lo hacemos, aunque ella en su mente siempre tenga su profundo odio hacia mí cada vez que acontece esto.

Quiero cambiar, aunque en los momentos tensos no lo hago malamente.
Quiero calmarme, pero mi consciencia me arrastra por los malos momentos, y la pequeña niña me ve cada vez con ojos oscuros acompañándolos unas palabras nada agradables.


Hay que marcar también que no soy el único de esta historia que está por mal camino. La muchacha debe de darse cuenta por ella misma de sus acciones y palabras, cuándo responder de cierta manera y cuándo no.


Le pediré perdón, aunque no me perdone.


Les escribo también para confesarles que cuando me encuentro tenso y estresado me encanta llenarme de mis pasiones, de mis gustos: de baloncesto.

Suelo ver videos de este deporte ya que me transmiten una energía positiva tal como la describí en aquella teoría (Jan. 19, 2006).

Últimamente he estado viendo el video de las mejores jugadas de Tracy McGrady, con una canción de fondo de estilo rap o hip-hop (no sé diferenciarlas), pero son tan alegres que me llenan, como lo mencioné anteriormente, de buena vibra.



Lojs dejo tranquilos, y desénmse suerte.